domingo, 15 de marzo de 2015

Los lobos regresan al Vaticano

Los lobos del Vaticano, aquellos sectores poderosos de la Curia que acosaron a Benedicto XVI hasta lograr su renuncia en febrero de 2013, han regresado. Desde entonces habían permanecido agazapados, contemplando no sin cierto disgusto los intentos de apertura de Francisco hacia las nuevas familias o ese discurso social suyo, tan poco académico, que ha logrado recuperar la confianza de muchos católicos en su Iglesia y la mirada hacia Roma de los principales líderes mundiales. Pero ahora, justo cuando Jorge Mario Bergoglio pretende arrojar luz de una vez por todas sobre las finanzas vaticanas —aprobando severas leyes internas de transparencia y negociando con el Gobierno italiano el fin del Vaticano como paraíso fiscal—, aquellos lobos del poder y el dinero están intentando evitarlo con las mismas armas que usaron contra Joseph Ratzinger: la filtración de documentos envenenados para sembrar la duda y la división entre el Papa y sus ayudantes.

Si, como ya denunció L’Osservatore RomanoBenedicto XVI era “un pastor rodeado por lobos”, Francisco es, sencillamente, un hombre solo, tal vez ahora más solo que nunca. Los miles de fieles que, cada miércoles y cada domingo, abarrotan la plaza de San Pedro —en tiempos de Benedicto XVI había que fletar autobuses de jubilados con bocadillo incluido— no se pueden imaginar hasta qué punto Bergoglio sigue aislado y solo ante la resistencia de poderosos sectores de la Curia. Ya no se trata de la oposición manifiesta de los conservadores ante el intento de apertura del Papa hacia divorciados vueltos a casar o parejas gais, ni de la incomodidad de los puristas por su manera de expresarse. Ahora se trata de evitar a toda costa que Bergoglio y el hombre que trajo de lejos para poner fin a la bacanal financiera, el cardenal australiano George Pell, logren su objetivo de convertir al IOR (el Instituto para las Obras de Religión, el banco vaticano) en lo que no ha sido nunca, una institución transparente.
Las filtraciones intentan debilitar a Pell —aireando supuestos dispendios en vuelos, sastrería y sueldo de colaboradores— justo en el momento en que tanto el primer ministro italiano, Matteo Renzi, como el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, han admitido que las negociaciones para terminar con el secreto bancario en el Vaticano están muy avanzadas. Renzi, quien en los últimos días ha llegado a acuerdos fiscales con Suiza, Liechtenstein y Mónaco para eliminar el secreto bancario, ha declarado que “la Santa Sede está interesada en hacer limpieza” en el IOR y que Italia, que siempre se ha estrellado contra los gruesos muros del Vaticano, quiere recuperar “un poco de dinero” de las cuentas de italianos allí depositadas.
También Lombardi ha admitido que las conversaciones con Italia buscan “la transparencia mediante el intercambio de información con fines fiscales”. O lo que es lo mismo, la gran operación de limpieza, iniciada de forma tímida por Benedicto XVI en 2011 y que Francisco continuó cerrando 3.000 cuentas sospechosas y congelando otras 2.000, está por terminar. Y, aunque es posible que el dinero más sucio haya huido ya como alma que lleva el diablo, ciertos sectores de la Curia se resisten a perder esa cierta opacidad que hacía tan atractivo un paraíso fiscal en el corazón de Roma y a la vez tan lejos de Italia.
El método para sembrar la discordia entre Francisco y el cardenal Pell es calcado al que logró aislar primero y doblegar después a Benedicto XVI: la filtración de documentos reservados. “Si se fija”, confía un alto cargo de la secretaría de Estado, “la filtración de los documentos por parte de Paolo Gabriele [el entonces mayordomo de Ratzinger] se inició en 2012 justo cuando el papa Benedicto intentaba reformar el IOR y las filtraciones interesadas de ahora coinciden con la aprobación de los estatutos de la nueva secretaría de Economía. Tanto Ratzinger entonces como Bergoglio ahora perseguían el mismo objetivo, reformar las finanzas vaticanas. Y las filtraciones —tanto las de entonces como las de ahora— buscan el fin contrario: impedirlo. Aquel escándalo provocó un gran sufrimiento a Benedicto XVI y contribuyó a su renuncia; no creo que puedan con Francisco”.
Se cuenta que Jorge Mario Bergoglio, que ha podido leer en el semanario L’Espresso la transcripción de reuniones internas donde altos prelados se quejan del gran poder de George Pell y de la “sovietización” del Vaticano, ha pedido explicaciones al cardenal australiano, a quien al menos hasta ahora llamaba su “ranger”. Pell le ha pedido al Papa que, a pesar de las insidias, se siga fiando de él.
http://sociedad.elpais.com/sociedad/2014/05/02/actualidad/1399057825_587903.html

http://elpais.com/internacional/2015/03/09/actualidad/1425934055_197178.html

martes, 10 de marzo de 2015

El principio de la acogida y acompañamiento en Cáritas.


Reflexiones sobre Cáritas basado en citas y discursos del Papa Francisco:

Institucionalmente la Cáritas es parte esencial de la Iglesia. Una Iglesia sin la caridad no existe. Y la Cáritas es la institución del amor de la Iglesia.
 Por eso la Cáritas tiene esa doble dimensión: 
          a) Una dimensión de acción; acción social entre comillas. Acción social en el sentido más amplio de la palabra, con un fin último: construir una sociedad más humana, justa y fraternal.
          b) Y una dimensión mística, es decir, metida en el corazón de la Iglesia. La Cáritas es la caricia de la Iglesia a su pueblo. La caricia de la Madre Iglesia a sus hijos, la ternura, la cercanía.
La Cáritas es directa, es el amor de la Madre Iglesia que se acerca, acaricia, ama. En este sentido, me permito decirles que ustedes son los testigos primarios e institucionalizados del amor de la Iglesia. 

"La llamada de Jesús nos anima a no detenernos nunca en la superficie de las cosas, sobre todo cuando nos encontramos ante una persona. Estamos llamados a ver más allá, a apuntar al corazón para ver de cuánta generosidad es uno capaz. Nadie puede ser excluido de la misericordia de Dios".


El enfoque de la " Acción Social" se basa en dos aspectos:

El primero es la urgencia: curar, resolver el problema que le trae a Cáritas. 
La caricia de la madre Iglesia es curar. Pero, decimos "a este pobre hombre no lo podemos promover". Ahora curarlo, después vemos como lo promovemos. O sea, saber distinguir las urgencias de las necesidades más radicales. Evidentemente que es más radical la necesidad de promoción, es verdad. Pero acá hay alguien que se está muriendo. Hay que darle los primeros auxilios. La caricia de la Madre Iglesia.

En segundo lugar , está la caricia en la promoción. 
Cáritas no es solamente para los primeros auxilios. También está la  promoción del individuo, que repercute directamente en la construcción a una sociedad mas justa y plena..
La prioridad viene dada por lo urgente. Después viene la promoción, el desarrollo personal, el camino hacia una vida digna y normalizada. 

La urgencia de curar es una fase inmediata muy necesaria de nuestra acción social, pero puede ser dada por cualquier ONG. Sin embargo el modelo de acción centrado en la promoción de la persona más necesitada,  implica un compromiso personal mucho más profundo que solamente Cáritas puede ofrecer. Eso es lo que diferencia y hace grande a Cáritas.

Para iniciar el viaje de la promoción de quienes han perdido toda dignidad humana, los mas pobres entre los pobres, los apartados por la sociedad, necesitamos dos ingredientes. 

El primero es tener una convicción absoluta en que las  posibilidades del ser humano son ilimitadas: Toda persona puede resolver sus propios problemas.
El segundo es amar a esa persona con la misma intensidad que un padre ama a su hijo..

La Acogida y acompañamiento:
a) Acogida : Aliviar la pena cubriendo las necesidades básicas: alimento, facturas...
b) Acompañamiento: Ayuda a la persona a resolver el problema principal y paliar sus efectos.



lunes, 9 de marzo de 2015

Se amplía el horizonte suscitando Esperanza. Cáritas.

Si no hay esperanza para los pobres, no habrá esperanza para los ricos”.

Cáritas organizó un festejo en uno de los restaurantes mas caros de Buenos Aires, a un kilómetro de un tugurio. Lo difícil que es hoy en día llevar adelante la dimensión caritativa de la Iglesia.

Si formas parte de Cáritas hay que cambiar los hábitos de vida que tenías antes de tu conversión. Los gestos de Solidaridad te debe llevar a gesto visible de la pobreza espiritual (num 396 Aparecida).

El servicio de Cáritas te debe llevar a cambiar radicalmente tu estilo de vida. No se puede financiar Cáritas con cenas lujosas con sorteo de joyas, etc. Cáritas no es una ONG.

Si pertenecés a Cáritas, déjate cambiar la vida, hacia la modestia austera de la vida. Entrar en la dinámica de conversión interior, cambio de estilo de vida, cercanía y solidaridad a la carne de tu hermano, cuando no te avergonzás de la carne de tu hermano, se te amplía el horizonte y se te manifiesta el rostro de JesuCristo…. para esto hace falta mucha oración.

Se amplía el horizonte suscitando esperanza. El que trabaja en Cáritas suscita esperanza, acercándose a los más desvalidos. (num 395 Aparecida).

Si vos no sós capaz de suscitar esperanza entre los pobres, tampoco la vas a tener vós. Llenarás tu día con pequeñas satisfacciones sin horizonte, vas a ser un cristiano de coyuntura.

La opción preferencial por los pobres nos pide que prestemos especial atención a aquellos que son responsables de cambiar las estructuras injustas, hombres y mujeres que trabajan en la sociedad y no conocen la justicia social que propone la Iglesia.

“El servicio de la Caridad, igual que el anuncio de la Palabra, y la celebración de los Sacramentos es expresión irrenunciable de la propia esencia de la Iglesia” (num 399 Aparecida).

Referencia:
Cardenal Bergoglio a Cáritas en Argentina 2009 - 0106:

http://youtu.be/otwQEdAmjbg

Cáritas es la caricia de la Madre Iglesia a sus hijos

¡Muchas gracias! por lo que están haciendo, por el trabajo.
Estoy contento que estén reunidos y que tengan esperanza mirando adelante. Porque cuando miramos atrás siempre quedamos aprisionados por la dificultad de las tribulaciones, los problemas. Bueno, esas cosas que suceden en la vida y que nos hacen sufrir. Así que hay que mirar adelante como ustedes.
Institucionalmente la Caritas es parte esencial de la Iglesia. Una Iglesia sin la caridad no existe. Y la Caritas es la institución del amor de la Iglesia. La Iglesia se hace institución en la Caritas. Por eso la Caritas tiene esa doble dimensión: Una dimensión de acción; acción social entre comillas. Acción social en el sentido más amplio de la palabra. Y una dimensión mística, es decir, metida en el corazón de la Iglesia. La Caritas es la caricia de la Iglesia a su pueblo. La caricia de la Madre Iglesia a sus hijos, la ternura, la cercanía.
La búsqueda de la verdad, el estudio de la verdad católica es otra dimensión importante de la Iglesia que hacen los teólogos. Después, se transforma en catequesis y llega.
La Caritas es directa, es el amor de la Madre Iglesia que se acerca, acaricia, ama. En este sentido, me permito decirles que ustedes son los testigos primarios e institucionalizados del amor de la Iglesia. Y desearles que puedan seguir haciendo esto. Y porque siento esta responsabilidad de confirmarlos en este camino es por lo que quise recibirlos, que no se fueran de Roma sin un dialogo con el obispo de Roma. Es decir, para confírmalos en la fe.
Segundo, la caricia: La imagen que me viene es de tantas pinturas que hemos visto, de las mujeres socorriendo a los heridos de una guerra. El campo de batalla, heridos, curar, curar, curar. Hay momentos donde es tal la situación que simplemente hay que neutralizar el mal. Hay hambre: darle de comer. Después vemos como lo promovemos. Pero la urgencia del momento, están heridos, curarlos. Esta es una guerra cultural que deja muchos heridos al costado del camino.

Y la caricia de la madre Iglesia es curar. Pero, decimos "a este pobre hombre no lo podemos promover". Ahora curarlo, después vemos como lo promovemos. O sea, saber distinguir las urgencias de las necesidades más radicales. Evidentemente que es más radical la necesidad de promoción, es verdad. Pero acá hay alguien que se está muriendo. Hay que darle los primeros auxilios. La caricia de la Madre Iglesia.
Y después la caricia en la promoción. Caritas no es solamente para los primeros auxilios. Es necesario. En tiempo de guerra y de crisis hay que curar a los heridos, hay que curar a los enfermos, curar las consecuencias de tanta riqueza. Pero, también hay que promover. En cuanto se puede, promover, pero primero arreglar esto. Claro uno va viendo lo que tiene que hacer. ¡Es que se va mucho dinero en esto! Ojala se te vaya todo y tengamos que rematar las iglesias para dar de comer a los pobres.
San Juan Crisóstomo lo decía claro: "A qué vienes a adornar la Iglesia y no adornas el cuerpo de Cristo, que está pasando hambre". O sea la caricia. Para mí, la expresión más bella de la caricia frente a una necesidad es la del buen samaritano que no dice: lo levantó, lo llevó a la posada, pagó y se fue. ¡No! Le lavó las heridas, le curó las heridas, después lo levantó y lo llevó y firmó un pagaré por lo que faltaba. Lavar las heridas del momento.
La promoción: ¿cómo lograr el desarrollo de nuestros pueblos con la promoción? Yo no sabría decirles los medios reales pero no hay que dejarla de lado. Hay que hacer crecer la imagen de Dios en esta persona a la que uno va ayudando a crecer.
Pienso en Don Bosco. Don Bosco se encontró en su parroquia, en su tierra, en un momento de crisis, de mucha crisis, de mucha pobreza, un montón de chicos que andaban por la calle por supuesto con hambre y aprendían los vicios y terminaban en la delincuencia y cuando grandes quizá en la horca. El vio eso y dijo ¡no! Y empezó con esa idea desde la escuela de artes y oficios y etcétera.
La visión de promoción es dar un instrumento para que se puedan ganar la vida. Estos santos fueron clarividentes; clarividentes en el uso de los medios de promoción. A veces pensamos: "hagamos una universidad para los más marginados", pero empecemos por darle un oficio para que pueda trabajar. Después vamos a lo otro. Tenemos que tener esa sabiduría de la progresión en la promoción. Para mi eso es clave.
Y hablando de la actualidad de Don Bosco, nosotros en Buenos Aires tenemos muchas villas de emergencia, muchas villas, y trabajan 22 sacerdotes jóvenes en las villas. Son parroquias, cada villa es una parroquia. Y ellos después de pensar qué hacer con la juventud, dijeron que lo mejor para hoy día en los barrios periféricos es el método de Don Bosco. O sea esa visión de saber encontrar lo viable en la promoción.

Referencias:

El Papa Francisco explica la espiritualidad de Cáritas.: http://youtu.be/5xRG_th_zdA